Asignatura pendiente
Rioja Sanz C.
Servicio de
Urología. Hospital General Royo Villanova. Zaragoza.
Actas Urol Esp 2006;
30 (5): 439
“El
agua que no corre hace un pantano; la mente que no trabaja hace un tonto.”
Víctor
Hugo 1802-1885
Analizar la implantación y el desarrollo de la laparoscopia
urológica en España es un hecho paradójico. La Urología de nuestro país, como
otras disciplinas médicas, está a un nivel muy elevado, equiparable a la de los
países más desarrollados. Todos somos conscientes de las carencias de nuestro
sistema sanitario con escasa tradición y pobre inversión pública en
Investigación, con bajo impacto de nuestras revistas y el tradicional problema
lingüístico que las generaciones “maduras” hemos tenido con el inglés, idioma
científico por excelencia. Circunstancias que hacen que nuestro trabajo y el
nivel del mismo no sea lo suficientemente valorado y conocido por la comunidad
urológica internacional. Sin embargo, nuestra capacitación y habilidades han
hecho que seamos punteros en el desarrollo de técnicas quirúrgicas o que
nuestro país sea reconocido como líder en trasplante de órganos. Parecería que
la Laparoscopia debiera ser un campo de vertiginoso desarrollo en nuestro medio
porque se adapta a nuestras cualidades quirúrgicas, creativas y de habilidad. Y
de hecho así fue con los antecedentes de P. Páramo en 1975 con la aplicación de
la laparoscopia en el diagnóstico del teste no palpable y Sánchez de Badajoz en
1986 con la cirugía del varicocele. Auténticos pioneros a nivel mundial.
Tras la realización por parte de Schuessler de la primera
linfadenectomía de estadiaje por cáncer de próstata en 1989, el grupo del
Miguel Servet de Zaragoza inicia esta misma técnica en el 90 y realiza la
primera nefrectomía laparoscópica en 1991 tras la descripción por parte de
Clayman ese mismo año. Acto seguido se suman otros grupos, Gregorio Marañón,
Carlos Haya, Lozano Blesa, Río Ortega… Y en ese momento la Urología española
está a primer nivel de desarrollo laparoscópico tanto a nivel clínico como de
formación. En 1992 se inician los magníficos Cursos de Laparoscopia en el
Centro de Cirugía de Mínima Invasión de Cáceres que provocan efecto mimético en
otros Centros. Si a principios de los 90 somos pioneros en desarrollo de la
laparoscopia y en formación, que ocurre a partir de entonces? Pues un práctico
abandono de la laparoscopia en nuestro país a excepción de contados grupos que
la seguían practicando. Básicamente cirugía renal y de incontinencia. Sin duda
la tan usada excusa de “no tener una patología frecuente como la vesícula”
supuso una buena coartada para la falta de desarrollo y para explicar las
dificultades de aprendizaje. Esta es la paradoja española.
A finales de los 90, la Urología francesa y alemana nos
sorprenden con el desarrollo de la Prostatectomía radical laparoscópica que
rápidamente se extiende a EEUU. La introducción de la patología oncológica,
tanto exerética como reparadora, en la cirugía laparoscópica ha permitido un
desarrollo vertiginoso de la misma y su implantación generalizada.
Y esta ha sido la asignatura pendiente de nuestra
especialidad. Que nos ha costado afrontarla y aprobarla. Pero felizmente se ha
logrado, gracias al esfuerzo de muchos, algunos representados en este
monográfico y de la indudable apuesta de la Asociación Española de Urología en
los últimos años. Hoy la Laparoscopia en España es una realidad pujante,
brillante y de altísima calidad como pudimos apreciar en el pasado XI Curso
Internacional de Urología desarrollado en Zaragoza, donde pudimos disfrutar en
directo de la cirugía laparoscópica realizada por los integrantes de los
principales grupos españoles expertos en laparoscopia.
La realidad española es que hoy son más de 55 los Servicios
de Urología en toda la geografía que practican cirugía laparoscópica,
realizando la totalidad de técnicas quirúrgicas descritas.
Este número monográfico que tienes en tus manos expone la
metodología para lograr la formación en esta cirugía, la implantación de la
misma en un Servicio y las principales técnicas quirúrgicas. Mi felicitación a
los autores por el rigor y la calidad de los artículos. Estamos convencidos que
esta monografía de nuestra revista Actas va a ser de gran utilidad, expresión
final de que se ha aprobado y con buena nota esta asignatura pendiente.
Dr. C. Rioja Sanz
E-mail:
rioja@pulso.com